Autoestima: Mitos (2) y Realidad

Leyendo y hablando con algunas personas sobre la autoestima, creo que hay dos mitos falsos sobre la misma que es importante desmitificar y reconducir, si deseamos trabajar bien sobre ella y adquirir una buena autoestima.

Mito 1: Muchas personas piensan que tener autoestima es tener una “sobre imagen” de sí mísmas. Es más, en alguna ocasión he visto la siguiente imagen asociada a la autoestima:

Y, con todo mi respeto, bajo mi perspectiva, este concepto, además, de ser erróneo, refleja una “Falsa Autoestima”, una imagen diferente y distorsionada de lo que somos, con todo lo perjudicial que puede llegar a ser.

¿Por qué?

  • Porque es peligroso creernos lo que no somos ¿qué pasaría si siendo”gato” y creyéndonos “leon”, nos enfrentamos a un “león”?
  • Porque si no nos conocemos, si ignoramos cuáles son nuestras áreas de mejora y nuestras fortalezas, difícilmente podremos paliar las primeras (áreas de mejora) y potenciar las segundas (fortalezas).

Si siendo gato, me creo leon y me enfrento a uno ¿qué posibilidades tengo de salir, no ya vencedor, sino indemne? ¿y “devorado”?

Si además somos tenaces -puesto que nos han dicho que “esto” del desarrollo es un proceso y hemos de ser perseverantes- y lo intentamos una y otra vez, tenemos muchas probabilidades de que esa “sobre-estima”, se acabe transformando en una “infra-estima”, aún más negativa de lo que era al principio.

Y, además, estaremos “luchando” con “armas” ajenas, al no habernos entrenado en las propias y que serían las que realmente nos podrían ayudar a ganar.

Mito 2: “sobre valoración” – Asimismo, en muchas ocasiones, se relaciona “alta autoestima” con arrogancia y prepotencia, lo cual también es falso. Es más, la arrogancia y la prepotencia muestran tanta falta de autoestima, como lo contrario:

Una persona que necesita reafirmarse constantemente, que es incapaz de rectificar, reconocer errores o pedir disculpas ante una equivocación, está reflejando, bajo mi perspectiva, temor a aceptar lo que es, a equivocarse o a … lo cual, a su vez, es un reflejo de falta de respeto hacia su naturaleza y, por lo tanto, falta de seguridad y confianza en sí misma.

Realidad: Así que ¿qué es autoestima?

Autoestima es reconocernos, aceptarnos y gustarnos tal y como somos y saber que como “gato” o “david”, no tendré la fuerza del “leon” o de un “goliat” pero tengo otras cualidades y ventajas de las que éstos carecen.

Autoestima es respetar lo que soy, base del respeto hacia los demás …

¿Os imagináis a “David” luchando contra “Goliat” teniendo de sí la imagen de un “goliat” e intentando vencerle con su misma fuerza?

… con los beneficios que se derivan de una buena autoestima, entre otros:

  • Conocernos: aceptando lo que somos, tenemos máximas posibilidades de conocer nuestas carencias, áreas de mejora y fortalezas y, al conocerlas, poder trabajar y entrenarnos para sacar el máximo provecho de nuestras características y cualidades reales.
  • Estar abierto al aprendizaje y a la mejora, con las posibilidades que de ello se derivan en el propio desarrollo personal y profesional: Una persona con una buena autoestima sabe que tiene “áreas ciegas” y que ha de seguir trabajando sobre sí para llegar a tener una imagen lo más exacta posible de lo que es.

En resumen, autoestima es aceptarnos, aprender a gustarnos -o que nos gusten aquellas áreas que minusvaloramos- y trabajar con los que “somos”, abriéndonos a las oportunidades que la autoestima nos brinda: en nuestra auto-confianza y seguridad, en las relaciones, en la vida.

 

32 thoughts on “Autoestima: Mitos (2) y Realidad”

  1. Pingback: Anónimo
  2. Disculpe pero toda esta dialectica es basura. No podemos permitirnos divagar con estos temas, sino reconocer que somos unos ignorantes y hacer hueco para que la ciencia investige con experimentos empiricos y objetivos.

    Les dejo un documental de la BBC donde se muestran los esfuerzos de varias disciplinas por responder a nuestra ignorancia: http://www.youtube.com/watch?v=LM_iiPFkNas

    Por ejemplo, parece que nuestro subconsciente tiene una buena dosis de optimismo, pues evolutivamente quien era optimista invertia mas esfuerzo y mejoraba sus posibilidades de transmitir genes.

    Un deportista que piensa que va a ganar si se prepara, puede que quede segundo, pero si no piensa que va a ganar, no quedará ni segundo… Moraleja, para ser un segundo hay que pensar que somos un number one.

    Humildad señores, humildad que somos unos ignorantes.

    1. Mercedes HVdP dice:

      Hola Carlos, buenos días:

      Lo primero muchas gracias por el vídeo, muy interesante, aunque me ha dejado un poco perpleja porque, además de su poca relación con la entrada, en ningún caso es opuesto, sino que sería complementario a lo que expongo, aquí no hablo del poder del inconsciente, sino de la autoestima.

      En segundo lugar ¿qué pasaría si Rafael Nadal cambiara su puesto con Phelp y el 1º se presentara a una competición de natación y el 2º a una competición de tenis, por mucho que quisieran quedar los primeros?

      Y, en tercer lugar, Carlos, una muestra empírica de humildad y, por lo tanto, autoestima, sería que reconocieras tu equivocación, tanto en formas como en contenidos, del comentario que me has dejado.

      Y una recomendación, para dejar de ser ignorantes, es conveniente estar seguros de lo que se comprende y para eso, antes de “disparar” es muy útil preguntar.

      Saludos.

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