Capacitación, motivación, consultoría

Ayer me comentaron sobre la alta rotación que tiene la generalidad de empresas de un sector, en un país con un mercado en expansión (el crecimiento este año está siendo de un 8%, y las previsiones para el año que viene lo situan en un 4,5%). Me preguntaron qué acciones propondría para potenciar el “orgullo de pertenencia”, tal y como lo llamaron.

Es curioso que precisamente antes de ayer, sacara una entrada hablando sobre Maslow y cómo integrar su teoría motivacional con teorías y desarrollos motivacionales que hemos ido descubriendo e incorporando en los últimos años y que en uno de los puntos hablara sobre el arranque de una persona para dejar un trabajo que le disgustara y fuera a buscar otro:

“[…]personas que se arriesgan a dejar un trabajo porque “saben” que después o antes encontrarán otro y que si no es en lo suyo, será limpiando escaleras pero lo harán[…]

Fuente: Motivación: ¿Maslow desfasado?

También me llevó a reflexionar sobre cuántas de las personas que actualmente trabajan en España, si estuviéramos en las mismas condiciones de crecimiento que ese país, permanecerían en sus puestos de trabajo si supieran que van a conseguir otro a la voz de ya? ¿Se encontrarían nuestras empresas con el mismo problema?

Volviendo al hilo, comparto con vosotros lo que he ido pensando sobre el tema…

Una alta rotación implica una buena noticia y una mala:

  • La buena es que el mercado es joven, se mantiene activo y actuando ahora, podrían ponerse bases sólidas para dirigirse a un crecimiento diferente al acontecido en España y la mayor parte de los países industrializados.
  • La mala es que si no se ralentiza esta rotación al mismo tiempo que la del crecimiento del mercado, se puede convertir en un lastre por la pérdida de inversión que supone o puede suponer y acabar como hemos acabado los “pigs” y mayor parte de las economías occidentales:

Para el país:

  • ¿cuanto nos cuesta al erario público la formación y capacitación?
  • ¿y el coste de creación de empleo, de empresas?
  • ¿costes que hubieran podido ir a potenciar otros sectores o a pagar deuda?

Para las empresas:

  • ¿costes en reclutamiento? ¿en selección? ¿en tiempo? ¿traducido a dinero?
  • ¿costes en capacitación? ¿tiempo por parte de directivos o compañeros? ¿traducido a dinero?
  • ¿costes en mal ambiente? ¿hurtos? ¿pérdida en mediación y solución de problemas (reuniones improductivas)? ¿traducido a dinero?
  • ¿en pérdida de productividad -entendida como optimizacion de tiempos? ¿traducido a dinero?
  • ¿en pérdida de know-how, capital intelectual y de experiencia de la empresa? ¿traducido a dinero?
  • ¿en calidad? ¿gestión de quejas? ¿traducido a dinero?
  • ¿en … ?

Para quienes rotan:

  • ¿Adquisición de experiencia? ¿traducido a dinero?
  • ¿Desarrollo de un puesto de trabajo? ¿traducido a dinero?
  • ¿Coste de tiempo en entrevistas? ¿desplazamientos? ¿traducido a dinero?
  • ….

¿Qué haría yo? Depende, si me ciño a mi experiencia con en ese sector y lo que ha sucedido en España, tengo claro qué acciones llevaría a cabo (presenciales y virtuales) y a quiénes recomendaría en las que creo deberían hacerse y se encuentran fuera de mi ámbito de especialidad y competencia pero ¿es lo que necesitan? ¿cómo plantear una acción formativa y de capacitación sobre “orgullo de pertenencia” sin saber la causa? y ésta, una vez esclarecida, si continuo ciñéndome a mi experiencia, es probable que lanzara otra pregunta ¿desean paliar o resolver y poner bases sólidas para el futuro?

Bajo mi perspectiva, llevar a cabo una acción formativa o de capacitación sobre los síntomas resuelve bien poco y es tirar piedras contra el sector de la consultoría. Es pan para hoy y hambre para mañana (y a los resultados actuales me remito). Lo interesante es llevar a cabo acciones que tengan impacto directo sobre la causa, de forma que se pueda comprobar por el ratio que han presentado, la consecución de resultados a corto, medio y largo plazo, que es lo que a la postre, por un lado, fideliza a un cliente y permite que la relación sea de largo recorrido, en función de necesidades reales de mercado, empresariales y sociales y, por otro, permitiría al mercado un crecimiento sostenible, a las empresas que se sintieran orgullosas de sí y de sus colaboradores y a éstos, sentir orgullo de pertenencia real a nivel de país, de empresa en la que trabajan y del trabajo que realizan.

¿Y vosotros? ¿qué harías? ¿y si fueras cliente? ¿qué buscarías? ¿paliar o resolver?




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