Conjeturando: Ego, personalidad y carácter

CaracterSiempre oímos hablar del “ego” y lo malo que es, cómo hay que “domarlo”, controlarlo, etc. Personalmenete no creo que el ego sea malo o bueno en sí mismo, como en todo, dependerá de cómo lo “desarrollemos” y de que ese desarrollo nos perjudique o nos beneficie en nuestra relación con nosotros mismos y con nuestro entorno.

Tal y como yo lo entiendo, el “ego” somos nosotros y tiene dos niveles, uno interno que es nuestra “personalidad” y otro externo, nuestro “carácter”, que nos sirve de “interfaz” con el mundo, es decir, nos permite relacionarnos y comunicarnos con él. Un “mal” desarrollo en cualquiera de los dos niveles, nos perjudica. Bajo mi perspectiva, lo que nos permite un óptimo desarrollo es una adecuada inteligencia emocional que, a su vez, nos posibilita por un lado tener confianza en nosotros, criterio y discernimiento a nivel de personalidad y, por otro, saber expresarlo correctamente, a nivel de carácter:

Personalidad: Una persona tiene una personalidad óptimamente desarrollada en función de su autonomía para pensar por sí misma, confiar en su lógica, determinar qué le gusta o deja de gustar, etc., independientemente de que una gran mayoría crea o piense diferente a ella:

  • Personalidad poco desarrollada: persona que se cree lo que le dicen. En caso de “conflicto” entre lo que la lógica le dicta y lo que le “dictan” sus referentes, cree a los referentes y deja de indagar, profundizar y contrastar sus ideas y creencias.
  • Personalidad bien desarrollada: persona que confía en su lógica y su criterio. Contrasta la información que recibe, bien para confirmar, bien para seguir desarrollando sus propias creencias o teorías. Los referentes son una base de actuación pero no le determinan su pensamiento. Aprende a discernir entre lo que es perjudicial o beneficioso para ella y con qué opciones se encuentra más a gusto, en función de sus propios gustos y creencias.

Carácter: El carácter lo relaciono con la comunicación asertiva, es decir, nuestra capacidad de afirmar y expresar nuestras ideas y creencias, respetando las ideas y creencias ajenas:

  • Carácter mal desarrollado: Aquel que por exceso o defecto a la hora de expresar su opinión carece de respeto hacia sí mismo o hacia los demás:
    • Por exceso: impone o intenta imponer su criterio a los demás
    • Por defecto: teme compartir sus ideas u opinión con los demás
  • Carácter bien desarrollado: Aquel que ha aprendido a expresar sus ideas con respeto y “oportunidad”, es decir, ha aprendido a expresarlas en el momento más oportuno.

Teniendo en cuenta estos niveles del “ego” (personalidad y carácter) y sus consiguientes subniveles de desarrollo, al combinarlos nos encontraríamos con 4 tipologías de personas, tres de las cuales necesitarían refuerzo en su inteligencia emocional a diferentes niveles:

  1. Personalidad poco desarrollada – carácter poco desarrollado: Aprender a confiar en sí, a tener criterio y a expresar sus ideas, necesidades, etc.
  2. Personalidad poco desarrollada – carácter desarrollado en exceso: Aprender a confiar en sí, tener criterio y a expresar sus ideas con respeto y a escuchar a los demás.
  3. Personalidad bien desarrollada – carácter poco desarrollado: Aprender a expresar sus ideas.
  4. Personalidad bien desarrollada – carácter bien desarrollado: Personas que han aprendido a tener criterio y a expresarlo en el momento más oportuno, respetando las ideas y creencias ajenas.

Si nos damos cuenta, aprender significa “aprender comportamientos” y al hablar de comportamientos, hemos de pensar que estos son “aprendibles” y, por tanto, desarrollables, tengamos la edad que tengamos; por supuesto cuanto antes los desarrollemos y más practiquemos, más fácil nos resultará incorporarlos:

  • Para confiar en nosotros y formar nuestro criterio:
    • Diversidad de información
    • Desarrollar la lógica
  • Para aprender a expresar nuestras ideas con respeto:
    • Preguntar cuando algo nos ofende o sorprende: ¿qué quieres decir? ¿a qué te refieres? ¿en qué difieres? …
    • Aprender a pensar bien de lo diferente: ante lo que me parece “feo”, por ejemplo, mi gusto es otro, me gustan otro tipo de …
    • Buscar fórmulas lingüísticas de expresión de lo diferente: difiero, disiento, lo veo de otra forma …
  • Para aprender a expresar las ideas en el momento oportuno:
    • Evitar expresarlas en momentos de “tensión emocional” fuerte
    • En esos momentos, mejor decantarse por una pregunta que relaje el momento

En definitiva, como en todo, es elección personal poner en marcha comportamientos que nos ayuden a desarrollar el potencial de capacidades que todos tenemos y que nos pueden ayudar a construir una sociedad y un mundo mejor. El líder, por definición, es consciente de los beneficios resultantes de estos comportamientos y los potencia y favorece en sí y en su entorno.

—-

Imagen: psicologia-ultimaunidad.blogspot.com vía google

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies