
Plata en los cabellos.
Oro en los dientes.
Piedras en los riñones.
Azúcar en la sangre
Plomo en los pies.
Hierro en las articulaciones.
Y una fuente inagotable de Gas Natural en el vientre.
¡¡¡Nunca pensé que a partir de los
40 pudiera llegar a tener tanta riqueza interior!!!


javpast // ago 6, 2010 at 19:32
Muy bueno
M&K Lógica // ago 6, 2010 at 20:54
Hola Javier, gracias por el comentario y me alegro de que también te haya gustado :D